Actor italiano interpreta su “show” teatral sin público

El actor Giovanni Mongiano originario de Italia interpretó todo el espectáculo, como las demás noches.  No había ni un solo espectador. Cuando acudió al Teatro del Popolo de Gallarate, municipio de Lombardía, en el norte de Italia, la cajera le comento que lamentablemente no se habían vendido entradas para su monologo. El intérprete se quedó pensando en silencio mirando fijamente al suelo y de pronto penso en algo al instante. “El espectáculo se llevará a cabo”, dijo Mongiano, según el diario italiano Il Corriere della Sera. Y cumplió con su palabra.

“Decidí de inmediato, fue un impulso irresistible, tenía que hacerlo. Un acto de amor, pasión y convicción, pero también un gesto simbólico y provocativo”, defendió el intérprete. Mongiano, de 65 años, 45 de ellos pasados sobre las tablas, representó integralmente su texto, Improvisaciones de un actor que lee, que llegó así a su 70ª plaza. “Podía ser una noche para olvidar, y sin embargo dará mucho que hablar”, sostiene Il Corriere della Sera.

 

Porque su actuación sin espectadores (literalmente como le lees) ha saltado de los medios italianos a la prensa internacional y ha relanzado el debate sobre cuándo y si habría que suspender una función. Las compañías suelen cancelar una representación si apenas se han vendido un poco de entradas, aunque sí hay diferentes casos de obras en España que se han llegado a sacar a escena con una o dos personas.

Sea como fuere, en Italia, varios representantes del mundo del teatro han considerado el gesto de Mongiano como un acto de resistencia frente al ninguneo que sufre la cultura. Por otro lado, sin embargo, han insinuado que solo se ha tratado de un truco de marketing hacia el actor. Mongiano, cómo no, lo desmiente: “De eso nada. No habrá más funciones de este espectáculo. Ya había cobrado, podría tranquilamente haberme ido”.

“Nunca me había ocurrido. Pero siempre les enseño a los que aspiran a ser actores que no importa cuánta gente hay en la sala: se trata del respeto por el teatro y el público. Debajo del escenario, solo estaban el técnico de la iluminación, mi asistente y la cajera, quien además se marchó a los pocos minutos porque le sonó el móvil”, ha agregado Mongiano. El actor, que a su vez dirige un teatro en Fontanetto Po, un pueblo del Piamonte, ha relatado que ha recibido decenas de mensajes de apoyo y felicitaciones y que un compañero de profesión intentó consolarle explicándole que una vez representó una obra ante un solo espectador. Aunque Mongiano, una vez más, lo tiene claro: “Le contesté que entre uno y ninguno hay una diferencia enorme”.