A balón parado: la selección de México

Carlos Quiñones Columnista


Si la alegría de toda una nación dependiera de los resultados de su equipo de futbol seguramente México sería uno de los más tristes. Un resultado adverso nos haría caer en una depresión que iría de torneo en torneo. De vez en cuando una alegría (Juegos Olímpicos Londres 2012) y el resto del tiempo parados en algún rincón de un restaurante quejándonos de lo mal que juega nuestra selección nacional. Porque eso si a la hora de que nuestro equipo tricolor va a un torneo, nos sale el espíritu de entrenador. Sugerimos jugadores y hasta les gritamos cuando el balón pasa a centímetros de la portería. Si la televisión de nuestra sala hablara seguramente nos diría: no te escuchan ellos, yo sí. Pasión de pasiones en torno a un esférico. Un torneo nuevo y la esperanza brillan en nuestras miradas. ¿Seremos campeones?, ¿Habrá quinto partido?, ¿Seguimos creciendo o retrocediendo?

seleccionNo vi a México perder 8-0 contra Inglaterra en 1961, tampoco me tocó verlos perder 6-0 contra Alemania en 1978 pero si los vi perder 7-0 ante Chile en la Copa América Centenario 2016. El escenario en California tenia a México como local (95% de los que llenaron el estadio eran mexicanos) y ligero favorito, no por mucho pero si favorito. Chile campeón de la pasada Copa América viene jugando un futbol total que solo los grandes equipos lo logran. Son los mismos desde hace una década, por parte de México en partes si y en partes no, y el cambio de director técnico a veces cimbra hasta a los utileros. A México creo que le faltó humildad a la hora de enfrentar al campeón de Sudamérica. Chile jugo como campeón y eso se vio reflejado en la cancha. Se juntaron varios factores. Así las cosas en el deporte de las patadas que a veces vemos como un milagro una victoria motivándonos a ir a celebrar al Ángel de la Independencia, a La Minerva, a La X o simplemente en la comodidad de nuestro hogar. Si el resultado no es lo que esperábamos, criticamos parejo y hasta pedimos que rueden cabezas entre los directivos, entrenadores y jugadores.

La Copa América Centenario (1916-2016) en Estados Unidos marcara para siempre a nuestro deporte favorito y que ve en la selección mexicana a su ideal a seguir. Como juega la selección es como se ve que juega nuestra Liga Mx. Según nosotros estamos viendo a la mejor generación de futbolistas de todos los tiempos. Antes solo Hugo Sánchez jugaba en el extranjero, hoy son muchísimos y la mayoría son pilares básicos del equipo que en este torneo demostró que aun no estamos listos para ganar los grandes torneos del orbe. Luego tenemos a los que se les llama a la selección y dicen: yo paso. Vela, Gio y Jona Dos Santos se han dado el lujo de rechazar jugar en un equipo en el que millones soñarían con patear el balón para incrustarlo en las redes del adversario. Urgen cambios y que inicien con los que no juegan y cobran por solo dar órdenes.

El futbol nos lleva a la infancia, nos transporta a esos años en las que todo giraba en torno a una pelota: alegrías, discusiones, horas en las calles, raspaduras, ropa sucia, y al siguiente día se repetía. He visto muchos partidos ganados y muchos perdidos. El último en el que México jugó contra Chile me estremeció. Y si sé que hay cosas más importantes porque preocuparnos solo que el futbol es lo que muchos seguimos cada semana. Nos aprendemos de memoria el nombre de los jugadores, los reconocemos en los comerciales. Y cuando un país está pasando por una mala racha política y económicamente, el futbol nos hace reunirnos para ver como 22 jugadores patean nuestras esperanzas de triunfo. Y si ganamos festejamos, si perdemos también y hasta nos burlamos. Y vendrá un torneo nuevo y seguiremos creyendo que los guerreros aztecas saldrán a buscar la victoria. Solo que espero la humildad también juegue de lado para que respetemos a los rivales y nos respetemos a nosotros mismos.

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