Día de Acción de Gracias aquí y allá


Más o menos en promedio damos  las gracias unas 25 veces al día. Damos gracias en persona, por teléfono, por correos electrónicos, por textos, por Twitter, por Facebook, por Instagram, etc. Muchas veces decimosgracias en forma automatizada, lo tenemos en nuestra sangre el ser agradecidos, de niños nuestros padres nos enseñan a decir gracias por todo. Damos gracias si nos dan un regalo, si nos sirven algo de comer, hasta por una visita inesperada decimos gracias. Pero existe una diferencia entre hacerlo  y mostrarlo. ¿A quién le has dado las gracias en este día? ¿Le das gracias a Dios por lo que te da? ¿Tú de que agradeces?

Muchas veces dar gracias es solo decir la palabra de forma espontanea, es un convencionalismo social que por educación hacemos. Es una manera de cerrar un círculo por algo que se  ha hecho para nosotros pero a veces ese cierre es en falso ya que solo lo decimos pero no lo expresamos, ¿complicado verdad? , pero es que mas allá de la palabra “gracias” tenemos que entender que eso es en realidad mostrar que realmente valoramos y apreciamos que  se nos ha dado o se ha hecho y ya hasta parece que somos como un robot que solo decimos “gracias” en automático y esas tantas veces que la utilizamos se vuelve vacía en contenido.

Dar gracias tiene que ser algo que hacemos por convicción, sin esperar la gratitud de la otra persona. Si esta llega, excelente y abrazas ese agradecimiento con ilusión. Si no llega, al menos sabemos que hicimos el bien y será gratificante la sensación de que hicimos lo que quisimos sin esperar nada a cambio. Recibir el agradecimiento es algo bastante agradable y delicioso, y es muy bueno disfrutarlo. Pero no debemos necesariamente contar con ello, y sobre todo no debemos depender de ello. Hace algunos años un día en mi casa nos dimos cuenta que no teníamos cobijas para el frío, yo sabía que todas se guardaban en un closet especial que teníamos pero ese closet estaba vacío, resultó que mi papá repartió todas las cobijas a la gente necesitada de las calles de Ciudad Juárez.  Esas personas nunca me dieron a mí las gracias por “mis cobijas” pero yo estaba agradecido de saber que al menos tenía un techo y una cama donde dormir. Es mejor dar que recibir.

Estados Unidos celebra el cuarto jueves de cada noviembre una tradición única en el mundo y es la del Thanksgiving o Día de Acción de Gracias y las familias se juntan para dar agradecer a Dios por la provisión. Es la fecha junto con Navidad que más gente viaja para reunirse con familiares y juntos compartir una cena tradicional donde el pavo o guajolote son el platillo principal, aunque los latinos siempre le dan su toque acompañándolo con tamales, tortillas y salsa. Las familias ya reunidas hacen una oración a Dios donde básicamente dicen “gracias” por lo que han recibido durante el año. Son momentos inolvidables. Son dulce a nuestro paladar.

Esta tradición centenaria no se celebra del todo en México aunque en algunas ciudades fronterizas si se hace y por supuesto los miles de estadounidenses que viven en el territorio nacional. Aprovechemos  estos días que aunque no es nuestra tradición si podemos adoptarla (imitarla) y aprender a ser agradecidos no solo en estas fechas, hagamoslo siempre. Nuestra alma se beneficia y nuestro entorno adquiere matices de paz que sobrepasan todo entendimiento. Gracias.

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