Espiar para intimidar: el México de George Orwell


En 1949 el escritor George Orwell escribió el libro “1984” que es una inquietante interpretación futurista basada en la critica a los totalitarismos y la opresión del poder, situada en el año 1984 en una sociedad inglesa dominada por un sistema de “colectivo burocrático” controlada por el Gran Hermano. Ahí Wiston Smith decide rebelarse ante un gobierno totalitario que controla cada uno de los movimientos de sus ciudadanos, los tiene muy bien vigilados, los espía y castiga incluso a aquellos que delinquen con el pensamiento. Un buen inicio para que esto este libro se haga una realidad es ser espiados a través de nuestros teléfonos celulares.  Quizá ya existe y no nos damos cuenta. Otros si lo han detectado.

Hoy el gobierno de México está siendo acusado de haber espiado a varios periodistas y activistas a través de un programa llamado Pegasus. ¿Qué es este programa?, es un software desarrollado en Israel por la empresa NSO Group. El sistema se puede infiltrar fácilmente en los celulares a través de un SMS y puede llegar a apropiarse del micrófono y la cámara del móvil con el objetivo de vigilar a la víctima. El malware tuvo un costo de $32 millones de dólares y fue adquirido por Jesús Murillo Karam a finales de 2014.

Entre los afectados hay desde abogados hasta periodistas. Hay personas que investigan la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, hay un economista que colaboró en un proyecto anticorrupción. Están dos periodistas muy connotados del país: Carmen Aristegui y Carlos Loret de Mola. También hay una mujer estadounidense que analiza abusos sexuales cometidos por la policía. El Gobierno mexicano rechazó la acusación y el presidente Enrique Peña Nieto dijo que él también se siente espiado. NSO Group no ha confirmado ni rechazado la idea de que si hubo espionaje en contra de estas personas. El sistema se supone solo puede ser utilizado contra personas que pueden poner en riesgo a la nación.

¿Por qué el gobierno quisiera espiar a estos personajes?, la pregunta solo los que perpetraron estos hechos lo pueden responder. Carlos Loret a través de un video platicó su experiencia. Desde hace dos años comenzó a recibir textos en los cuales le decían algo relacionado con una nota o con él mismo y le dejaban un enlace. Loret dice que nunca hizo clic en el enlace lo cual hubiera hecho que su celular quedara infectado y después fácil de manipularlo. Quizá así fue como nos enteramos de las conversaciones de texto entre Kate del Castillo y El Chapo. Seguramente su teléfono quedo expuesto al sofware y lo demás es historia.

El Gobierno rechaza cualquier tipo de espionaje en contra de personas que prácticamente le hacen un bien a la sociedad pero que de alguna manera no le dan por su lado en todo a la actual administración. Tal es el caso de Carmen Aristegui que hasta su hijo, que es menor de edad, también fue expuesto a este espionaje. No lo entiendo para que. El objetivo de un espionaje es atrapar a delincuentes. ¿Por qué no se utilizó Pegasus en los gobernadores que tanto han robado?, aquí mi única respuesta ante cualquier cuestionamiento es el de la intimidación. En tiempos de periodistas o activistas asesinados, espiar bien pudiera ser otra manera de parar cualquier tipo de investigación que no sea del agrado del gobierno actual. Debe de haber una investigación por separado, que no involucre a nada ni nadie ligado al gobierno. Es el gobierno de Peña Nieto el que está siendo expuesto sin necesidad de tener que espiarlos. El libro “1984” bien puede situarse en México. Hay que actualizarlo a 2017.

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