Este hombre vivió 29 años en una isla desierta y esto es lo que nos cuenta.

Había encontrado su paraíso en una isla desierta de Japón y vivió en solitario durante 29 años, desnudo y en completa armonía con al naturaleza. Pero tristemente hace unos pocos meses fue forzado a volver a la civilización.

Masafumi Nagasaki tenía 82 años y su mayor deseo era morir es la isla desierta donde hace 3 décadas su vida cobró sentido.Pero las autoridades locales siempre les incomodó verlo desnudo y fuera del sistema. Por eso encontraron el argumento perfecto para obligarle a salir de su paraíso. Hace unos meses lo encontraron débil en la playa y lo llevaron a un hospital de la ciudad en contra de su voluntad.

El explorador español Alvaro Cerezo, especialista en náufragos e islas desiertas, consiguió vivir varios días con este fascinante ser humano, y pudo documentar su forma de pensar con esta interesante entrevista.

Sorprendentemente, después de varios años en la isla, Nagasaki dejó de comer carne, pescado y huevos de tortuga por respeto a la naturaleza

“Nunca pensé hacerme vegetariano, pero esta isla me ha cambiado sin haberme dado ni siquiera cuenta” le contaba Nagasaki a Alvaro.

“Ya le he dicho a mi familia que moriré aquí. Mi deseo es morir aquí sin molestar a nadie”, dijo en el documental. “Moriré pronto, probablemente dentro de unos años. Quiero que me mate un tifón, para que nadie pueda tratar de salvarme”

“Aquí, en la isla, no hago lo que la gente me dice que haga, simplemente sigo las reglas de la naturaleza. No puedes dominar la naturaleza, así que debes obedecerla por completo”, le relataba Nagasaki a Cerezo.

Alvaro Cerezo, que años antes también convivió con otros náufragos famosos como Ho Van Lang o David Glasheen, quedó asombrado con la personalidad de este ermitaño. “Nagasaki se pasaba varias horas al limpiando la playa de plásticos. A diferencia de otros náufragos voluntarios, la rutina de Nagasaki era muy estricta” afirma Alvaro. Y continuó “Lo que más me gustó de este hombre es que llevó sus principios hasta el final”

Ahora Nagasaki vive en una ciudad, Ishigaki, y aunque “su salud está bien” —probablemente solo tenía gripe cuando lo vieron—, “no le permiten volver más. Intentaré visitarlo de nuevo en unos meses para ver como está” concluyó Alvaro.

Para más informacion de esta historia en la página de Facebook de Alvaro