Kate del Castillo: su verdad en Netflix


La actriz de televisión, el narco más poderoso del mundo y el actor de Hollywood. Kate del Castillo, Joaquín Guzmán Loera y Sean Penn son el triangulo “amoroso” que se unieron en el triangulo dorado en esta historia de mucha adrenalina, miedos y viajes. Solo Netflix pudo producir algo así y lo digo porque ninguna televisora se atrevería en México a decir cosas en contra del gobierno actual. El circo mediático del escape de El Chapo fue opacado por una actriz que consiguió gracias a Twitter los derechos para realizar una película del más famoso de los narcos.

Cuando una noche de enero de 2012 Kate del Castillo publicó un tuit en el que decía que confiaba más en El Chapo que en el Gobierno e invitaba al capo a “traficar con amor”, esas palabras llegarían hasta un lugar recóndito del país y al corazón del más temido de todos los narcos. Las palabras escritas esa noche no serian en vano. El mismo Chapo la buscó. Para ese momento luego de dejar su país tras el éxito de un sin fin de telenovelas, Kate tuvo en sus manos el proyecto de su vida: La reina del sur (basada en un libro de Arturo Pérez-Reverte). Una narco serie camuflajeada de telenovela de la que El Chapo era fan. Las estrellas estaban alineadas. Ella, la narco de ficción, él, el narco del terror. Ambos se podrían reunir. A él le ganó la vanidad, a ella el hambre de llevar una de las historias más fascinantes posibles de alguien que de no tener nada llegó hasta la lista de los millonarios de Forbes pero a un precio demasiado alto de sangre y muerte.

La historia es por demás conocida pero nadie había dejado a Kate del Castillo explicar las cosas como fueron. Netflix entonces decidió darle ese espacio y en tres programas cuenta como conoció al en ese momento más buscado del orbe. Y también como fue que el actor Sean Penn apareció en escena. Ella cuenta como esta se convirtió en la “mayor aventura de su vida”. Como se dejó seducir por un actor que contaba anécdotas únicas y que ayudaba en países en vías de desarrollo. La seductora de las telenovelas cedió al actor de Hollywood y como todo negocio, ella vio también ahí la oportunidad de llegar a los peces gordos de la meca del cine. Kate platica como Penn le cambió la jugada. Y también queda de manifiesto cómo fue que el actor si llegó amparado como periodista para hacer una entrevista pero no la protegió a ella. Por eso es la cacería de brujas en contra de ella y solamente contra ella.

El documental de tres partes y casi tres horas de duración explica un poco la realidad de México y como la actriz vivía al filo de la navaja lo que sería una entrevista que no creo algún periodista se hubiera negado. Verse cara a cara con El Chapo era el sueño de los grandes periodistas. Nadie había podido sentarse en la misma mesa con el narco y menos cuando se había vuelto a escapar por un túnel de la hoy prisión de casi máxima seguridad del Altiplano. Kate muestra lo vulnerable que estuvo con narco. “Bienvenida, amiga”, le dijo Guzmán Loera luego de un viaje de varias horas a un lugar desconocido en una avioneta. El miedo se apoderó de la actriz y productora. Nada pasó entre ellos dos, afirma Kate.

Netflix ha sido la plataforma ideal para que Kate del Castillo cuente su historia. Jenaro Villamil, Sabina Berman y Epigmenio Ibarra aportan comentarios muy acertados sobre la situación del país, sobre como Kate es víctima de un gobierno que desvió la atención de la fuga de El Chapo a la entrevista que se dio entre los dos. Los abogados de ella también hablan así como otras amistades y colegas de Kate. La noche de octubre de 2015 marcó a Kate para siempre. Conoció a El Chapo, fue seducida por Sean Penn y ella tenía en sus manos algo que nadie más tenía: una grabación de video del capo hablando y respondiendo preguntas. El mito se reducía a una persona de poco léxico y cediendo a lo que la actriz le recomendaba. Vean la verdad de Kate y ustedes saquen sus propias conclusiones.

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