La ciencia revela que tus hijos podrían parecerse a tu ex

Cando se termina una relación la mayoría de las ocasiones termine con momentos desagradables y sin ganas de volver a la expareja, cuando rehaces tu vida ni en cuenta con recordar esos momento, ni mucho menos a la persona, pero si pensabas que la vida no te volvería a cruzar con tu ex, es posible que veas su cara el resto de tus días en tus hijos, lo dice la ciencia.

Hablamos de una antigua teoría del biólogo alemán August Weismann llamada “telegonía”basada en la transmisión de la herencia, que postulaba que la estirpe de una hembra y un macho podía adquirir cualidades físicas de otro macho que se hubiera apareado con la hembra anteriormente (idea ya expuesta anteriormente por Aristóteles).

¨Admitir tal efecto, equivale a suponer la posibilidad de la influencia de un primer padre a través del tiempo y del espacio, sobre los descendientes posteriores y de distinta paternidad; y esto sería la llamada impregnación o telegonia, según. la cual, el feto da a la madre la constitución de su padre y que ella recoge para comunicar a su vez, esta constitución al feto nacido de un padre diferente (Rabaud)¨.

De acuerdo al biólogo alemán August Weissman en 1888, aseguró que un espermatozoide logra entrar al útero, impregnaba los óvulos inmaduros y después el organismo de la mujer los absorbía. Por ello, cuando tienes relaciones con una nueva pareja, el código genético almacenado es el culpable que el bebé tenga parecido con el ex.

No obstante, fue hasta 20 años después que se llevó a cabo la primera prueba. La cual se documentó por la Royal Society de Londres, Conde Morton demostró que dos crías de caballos árabes tenías características de la pareja antigua de la yegua. De hecho, Aristóteles sostenía que cualquier hombre anterior con el que se haya tenido intimidad podría influenciar en los rasgos de los hijos.

Este planteamiento basado en la impregnación y en la herencia no genética que, posteriormente fue desterrado científicamente, acaba de ser demostrado en moscas, tal y como publica la revista Ecology Letters.