La frontera de cristal

Carlos Quiñones Columnista


En la frontera entre México y Estados Unidos existe una fascinación mutua. Quienes hemos vivido en frontera sabemos lo común que es cruzar entre los dos países. Es algo normal. Aquí no existen caminatas largas por el desierto o intentar cruzar sin pasaporte.

Los fronterizos viven un mundo muy distinto al del resto de ambos países. En el libro «La frontera de cristal» de Carlos Fuentes el autor relata a través de cuentos la separación que se ha dado entre México y Estados Unidos a lo largo de dos siglos y la examina con el cristal de la discriminación, violencia, el amor, el rencor y sufrimiento pero también la fuerza de la vida mexicana que origina un sin fin de dramas. La división entre las dos naciones existe solo en los mapas porque ya estando ahí todo es una sola familia, una sola hermandad. La frontera es una y sus habitantes quieren más puentes y no un muro que los divida.

fronteraEn un reciente sondeo realizado por Cronkite News, Univision y The Dallas Morning News encabezados por el periodista mexicano Alfredo Corchado se descubrió que la gran mayoría de los encuestados entre ambos lados de la línea divisoria se sienten ignorados durante la campaña presidencial donde se debate si se construye un muro o no. Donald Trump ha utilizado esta zona como su punta de lanza al decir que construiría un muro de dimensiones parecidas a la de la Muralla China y que le pondría una puerta donde solo se dejaría pasar a las personas que le aporten algo interesante a la Unión Americana. Una idea que desde un inicio ha parecido inverosímil a quien lo ha escuchado.

La encuesta se hizo 1,427 personas que residen en la frontera arrojó que en ambos lados se siente una comunidad y dependencia de hermanos. Del lado mexicano el 69% dijo sentirse dependiente económicamente de su vecino del norte. Del lado estadounidense el numero fue mayor, un 79%. En un tema distinto al muro más de la mitad de los encuestados en ambos lados se oponen a la legalización de la marihuana. Y aquí el número clave: 72% de los residentes fronterizos del lado estadounidense se oponen al muro fronterizo y su contraparte es aún mayor, un 86 % de mexicanos se oponen rotundamente. Y otro dato importante: 90% de mexicanos están a favor de una reforma migratoria y del lado de Estados Unidos es de un 82%. Los fronterizos se necesitan y buscan tener más puentes que los unan y no un muro que los haga ver lejanos. Solo quien vive lejos de esta zona ve un muro como una buena idea, aquí es distinto.

Este sondeo se realizó entre abril y mayo de este año. Se entrevistó a los habitantes de 14 ciudades hermanas fronterizas con el fin de evaluar las actitudes y opiniones sobre la economía local, inmigración y la seguridad. El margen de error es de 2.6 por ciento. Y es que el fronterizo se ve más como amigo y no como enemigo. Vivir en la frontera tiene muchas ventajas que van mas allá de lo económico, también a nivel cultural se puede ver en las calles. Los de allá aman a los de acá y viceversa. Poner un muro entre familiares resulta ridículo para los mismos habitantes fronterizos. Entre Tijuana y San Ysidro o entre Ciudad Juárez y El Paso el ambiente es biocultural, se hablan los dos idiomas, pero eso sí, comen la misma comida: la mexicana. Algo que Donald Trump no entiende porque nunca lo ha vivido.

Construir un muro y deportar a millones de inmigrantes es la propuesta favorita del magnate Donald Trump. Los habitantes de las zonas fronterizas saben de los problemas que existen pero aun así se niegan a la construcción de un muro. De hecho ya hay varias zonas con vallas que aun así no detienen el flujo migratorio. Definitivamente los fronterizos no se pueden comparar con el resto de los estados. California, Arizona, Nuevo México y Texas dependen de Baja California, Sonora, Chihuahua, Coahuila y Tamaulipas. Más puentes o cruces y no muros es la voz del pueblo, de los que se sienten ignorados por la campaña de un Trump ya nominado por su partido y que ya se ve entrando a la Casa Blanca al menos que HIllary Clinton y los estadounidenses decidan otra cosa.

Twitter, Instagram, Snapchat, Periscope: @sabio28