La escalofriante historia del carro maldito del actor James Dean

Uno de los casos más conocidos es el del actor norteamericano James Dean que en el año 1955 murió en un trágico accidente de tráfico. Hasta aquí habría quedado en un accidente más si no se hubieran sucedido toda una serie de sucesos muy extraños relacionados con los restos de su coche Porsche 550 Spyder.

Todo comenzó  cuando Dean estaba filmando “Rebelde sin causa” y decidió cambiar su Porsche 356 por un 550 Spyder, que el mismo llevó a donde el famoso preparador de autos de películas, George Barris, quien le colocó asientos de tartán y le puso a la carrocería franjas rojas y el número 130 en las puertas, capot y tapa del maletero. Poco después se le colocó la descripción “Little Bastard”.

Tras esto iniciaron una serie de eventos que aún no se explican, George Barris compró por 2.500 lo que quedaba del auto de Dean, posteriormente de esto, el auto se resbaló del tráiler donde estaba y rompió la pierna de Barris.  No paso mucho para que Barris vendiera el motor y toda la transmisión a Troy McHenry y William Eschrid. Ambos colocaron distintas partes de “Little Bastard” a sus autos y cuando se enfrentaban en una carrera McHenry perdió el control y terminó impactando contra un árbol muriendo al instante, el auto de Eschrid, por su parte, se volcó luego de que se bloqueara súbitamente dejándolo gravemente herido. A su vez Barris vendió dos neumáticos del 550 Spyder, poco después ambas reventaron  provocando que su nuevo dueño se volcara.

Por si fuera poco unos ladrones ingresaron a donde Barris guardaba lo que quedaba del Porsche de James Dean, a uno se le desgarro el brazo al tratar de tomar el timón y el otro se hirió al intentar quitar el asiento de tartán.

Con todos estos acontecimientos, Barris decidió esconder el auto pero fue convencido por la Patrulla de Carreteras de California que solo lo usará para ser exhibido, sin embargo nunca llegó a ponerse en exhibición ya que en un primer intento el garaje de la casa donde se encontraba se incendió y en una segunda oportunidad resbaló del estrado del colegio donde se exhibía y terminó rompiendo la cadera de un estudiante.

Después el camión que trasladaba las partes del auto sufrió un accidente y cuando la entidad californiano decidió que no debían tener el auto y se lo iban a devolver a Barris este desaparecio repentinamente. Hasta hoy no se sabe con exactitud que paso con el resto del Porsche 550 Spyder maldito de James Dean.