Por qué hay personas que tienen ‘orgasmos de piel’ al escuchar música

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Ciertos sonidos musicales pueden provocarnos escalofríos o ponernos la piel de gallina cuando se producen cambios melódicos que no nos esperamos. Es algo que le pasa especialmente a aquellos individuos capaces de apasionarse con el sonido.

¿Alguna vez se te ha puesto la piel de gallina al escuchar alguna melodía? Aunque experimentar este fenómeno o notar escalofríos al disfrutar de una melodía es muy común, los científicos todavía no saben el mecanismo exacto que lo desencadena. Pero, un reciente estudio publicado en “Psychology of music”  sugiere que el tipo de personalidad del oyente influye en la reacción.

Sus resultados desvelan que aquellas personas abiertas a la experiencia -un rasgo psicológico− son más proclives a tener  estas sensaciones que algunos investigadores han bautizado como “orgasmos de piel”. Se trata de personas especialmente imaginativos, curiosos, sensibles a la belleza y ávidos de nuevas vivencias.

No obstante, la tendencia no se debe a que sean más sentimentales, sino a que son capaces de adentrarse a lo más profundo intelectualmente en la música, concentrándose en las canciones en lugar de simplemente oírlas.

Como han demostrado trabajos anteriores, los escalofríos y la piel de gallina provocados por las melodías están relacionados con los cambios inesperados en la armonía, esos giros que rompen con las expectativas de la audiencia.

Hemos heredado la reacción que denominamos ‘piel de gallina’ de nuestros ancestros. A ellos, que tenían un abundante pelaje, les servía para protegerse del frío (por eso aparece con los cambios bruscos de temperatura). El mecanismo ya no resulta tan necesario, pero sigue presente y se ha adaptado para activarse también como respuesta a la belleza, ya sea artística o de la naturaleza, que puede provocarnos también escalofríos.