¿Sabías que el único samurái de la Revolución Mexicana vivió en Ciudad Juárez?

 

 

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¿Sabías que el único samurái de la Revolución Mexicana vivió en Ciudad Juárez?

Se trata del capitán primero de caballería Kingo Nonaka, un japonés cuyas andanzas en la lucha revolucionaria habían permanecido en la sombra hasta el año 2014.
Nonaka participó en 14 acciones bélicas durante la Revolución, dos con el Ejército de Francisco I. Madero y 12 con la División del Norte de Francisco Villa.
La historia civil del personaje rebautizado José Genaro Kingo Nonaka, fue igual de intensa. Asentado en Baja California de 1921 a 1942 (hasta que lo alcanzó el racismo contra los japoneses por la II Guerra Mundial y fue obligado a emigrar a la Ciudad de México por órdenes del gobierno de Lázaro Cárdenas), se convirtió de manera autodidacta en el primer fotógrafo histórico de Tijuana, donde abrió un par de estudios que le permitieron retratar por dos décadas a la sociedad local y erradicar los prejuicios sobre esa ciudad asociada con el vicio y el crimen.
Los cientos de fotos de su cámara Graflex sobre la infancia de la urbe fronteriza, cuyo año oficial de fundación coincidió con el nacimiento de Nonaka, 1889, han valido el título al japonés del Casasola de Tijuana, dice su hijo, quien alude a los hermanos Casasola que retrataron la Revolución Mexicana. Fue, además, masón, bombero, policía, criminólogo e incluso como enfermero fue fundador del Instituto Nacional de Cardiología, con Ignacio Chávez.
La vida de Kingo Nonaka es una novela social, marcada por los dramas y tragedias del siglo XX, como migración, guerras, racismo y pobreza, una metáfora del hombre común puesto al límite del mundo.

A los 17 años abandonó la prefectura de Fukuoka, en la isla japonesa de Kyushu, donde trabajaba en el campo y como buzo en la pesca de perlas, para emigrar a México en 1906; cultivó café en Oaxaca, marchó durante tres meses hacia Estados Unidos, se asentó en Ciudad Juárez, se hizo enfermero autodidacta, se unió por casualidad a las fuerzas de Francisco I. Madero en 1911, participó en el batallón de salud de la División del Norte de Francisco Villa y más tarde sirvió a Álvaro Obregón.

Con información y redacción de Cuentario