Tom Brady, el jersey perdido y los finales felices


Cada historia es diferente, algunas tienen final feliz otras tienen un final inesperado. El cinco de febrero de este año los Patriotas de Nueva Inglaterra tuvieron uno de los finales más sorprendentes de la historia del Súper Tazón en la ciudad de Houston, Texas. La victoria fue de ellos cuando ya nadie les daba esperanzas.

Fue final feliz sin lugar a dudas para los millones de seguidores que tiene este equipo de la NFL. Durante los festejos y algarabía el mariscal en jefe Tom Brady informó  que le habían robado su jersey con el que había obtenido el triunfo. Una camisola que por lo que sucedió esa noche de Super Bowl podría valer medio millón de dólares. Cuando los reportes le preguntaron Brady sobre el robo dijo: Después aparecerá en Ebay.  Lo que para muchos era solo una anécdota quizá no tan importante para otros si lo era y el FBI decidió en intervenir. La historia pronto tendría un final inesperado.

El FBI pidió los videos de esa noche de febrero. Los analizó minuciosamente. Vieron quien entraba y salía. Vieron que había prensa acreditada y siguieron a varios una y otra vez gracias a estos videos. De pronto uno llama la atención, entra sin algo en mano y sale con algo bajo el brazo. Ahí estaba el sospechoso número uno. Este extraño personaje que se movía por la zona de vestidores era nada más y nada menos que un periodista mexicano. Era el director del diario La Prensa, Mauricio Ortega. ¿Que lo motivo a cometer tal robo?, no se sabe pero quizá al ir a saludar a Brady por el triunfo obtenido fue ahí cuando vio el jersey sudado y su instinto cleptómano lo llevó a tomarlo y salir de ese lugar para perderse en la muchedumbre. Todo quedó registrado en video.

Al tener la evidencia de los videos el FBI decidió contactar a su contraparte mexicana, la PGR, y les pidieron ayuda para iniciar una investigación que fuera discreta ya que este mexicano se había convertido en ese momento en el sospechoso número uno. La PGR a través de redes sociales detectó que Mauricio Ortega buscó a coleccionistas tanto en México como en Estados Unidos. El sospechoso dejaba de serlo para cerrar el círculo y dar con el culpable. Efectivamente él había sustraído la jersey número 12 de  Tom Brady pero habría algo más que nadie se podría imaginar.

El domingo 12 de marzo la PGR con orden de cateo expedida por un juez entraron a la casa de Ortega. No solo encontraron la jersey de Tom Brady robada el cinco de febrero, había otra jersey robada hace dos años también a Brady (del cual no hubo noticia de robo) y por si fuera poco en la casa de su hija se encontró un casco de los Broncos de Denver perteneciente a Von Miller y que fue robado el año pasado en el Super Bowl 50. Sin duda este cleptómano deportivo abusó de su acreditación de prensa para tener acceso a vestidores solo para robar porque ni siquiera buscó entrevistas.

Tres súper tazones consecutivos y tres robos siendo este último el que más ruido hizo por la importancia del jugador y del partido. Hoy Mauricio Ortega ya no es director de La Prensa y la Organización Editorial Mexicana se deslindó en un comunicado del robo y lo condenó. Ortega esta libre aunque aceptó que robó. Las jerseys y casco ya están en Estados Unidos, el FBI agradeció la colaboración de las autoridades mexicanas. En un momento en el que se está buscando hablar bien de México con su vecino del norte esto viene a manchar un poco la relación. Cada historia tiene un final distinto, en este caso el robo fue resultó y la historia tendrá final feliz aunque lo que suceda con Ortega de aquí en adelante no tendrá muchos finales felices.

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