Por: The Juarez Times
Durante el sexenio del expresidente Enrique Peña Nieto, el gobierno mexicano adquirió el software de espionaje Pegasus, una herramienta diseñada para combatir al crimen organizado y amenazas a la seguridad nacional. Sin embargo, años después, su utilización generó una de las mayores controversias en materia de vigilancia en México.
¿Qué es Pegasus?
Pegasus es un programa desarrollado por la empresa israelí NSO Group. Permite infiltrarse en teléfonos celulares sin que el usuario lo note y acceder a:
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Mensajes
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Llamadas
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Micrófono y cámara
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Ubicación en tiempo real
Oficialmente, el software se vende únicamente a gobiernos para investigaciones contra terrorismo y crimen organizado.
La polémica en México
Investigaciones periodísticas y de organizaciones civiles revelaron que, presuntamente, el programa habría sido utilizado para espiar a personas que no estaban vinculadas con actividades criminales, entre ellas:
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Periodistas
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Activistas
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Defensores de derechos humanos
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Incluso políticos de oposición
El caso salió a la luz pública en 2017 y provocó una fuerte reacción nacional e internacional.
Señalamientos de uso indebido
Diversos reportes señalaron que dependencias federales habrían utilizado Pegasus fuera de los fines para los que fue adquirido. Entre las principales críticas:
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Falta de controles judiciales claros
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Posible uso con fines políticos
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Ausencia de transparencia en los contratos
El gobierno de Peña Nieto negó haber espiado ilegalmente a ciudadanos y sostuvo que cualquier intervención se realizó conforme a la ley.
Investigaciones y consecuencias
Tras el escándalo, se abrieron investigaciones en México y el tema fue seguido por organismos internacionales. El debate sobre la vigilancia digital y la privacidad se intensificó en el país.
Hasta ahora, el caso Pegasus sigue siendo un referente cuando se habla de riesgos del espionaje gubernamental y la necesidad de mayor supervisión en el uso de tecnologías de inteligencia.
El episodio dejó una pregunta que aún resuena: quién vigila a los que vigilan.

