El expresidente Bill Clinton y la exsecretaria de Estado Hillary Clinton mantienen un enfrentamiento con el presidente del Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, James Comer (R‑Ky.), por el formato de su testimonio en la investigación legislativa relacionada con el fallecido delincuente sexual Jeffrey Epstein. La disputa se intensificó luego de que el comité fijara un plazo para que ambos cumplieran con una citación que busca obtener su declaración formal.
De acuerdo con una carta enviada por el equipo legal de los Clinton, la pareja ofreció comparecer públicamente ante el comité en dos audiencias programadas para finales de febrero. Hillary Clinton propuso presentarse el 26 de febrero y Bill Clinton el 27 del mismo mes. Aunque la misiva señalaba que ambos estaban disponibles para deposiciones, también subrayaba su preferencia por un testimonio en audiencia abierta, argumentando que la transparencia permitiría evaluar tanto las preguntas como las respuestas de manera justa.
Tras recibir la propuesta, Comer anunció que los Clinton habían aceptado participar en deposiciones transcritas y grabadas, las cuales se realizan a puerta cerrada. El legislador republicano afirmó que el proceso seguiría las reglas estándar y que, si surgía información relevante durante las entrevistas, podría considerarse una audiencia pública posterior. Voceros de ambos Clinton respondieron públicamente que están dispuestos a comparecer ante cámaras y que su intención es que el proceso sea completamente abierto.
El Comité de Supervisión había advertido que, de no cumplir con la citación antes del mediodía del martes, la Cámara podría proceder con una votación para declararlos en desacato. La medida se suma a la recomendación aprobada por el panel el mes anterior. La situación es inusual, ya que es extremadamente raro que un presidente o expresidente testifique ante el Congreso; el último caso ocurrió en 1983 con Gerald R. Ford.
Bill Clinton ha reiterado que desconocía los delitos de Epstein y ha negado cualquier conducta indebida. No existe evidencia que lo vincule con los crímenes del financiero, y ha señalado que cortó toda relación con él antes de que fuera acusado formalmente en 2006. Mientras tanto, los portavoces de los Clinton cuestionan la insistencia del comité en incluir a Hillary Clinton en la investigación, señalando que no se ha explicado su relevancia en el caso.

