Investigadoras del Centro de Investigación Biomédica Avanzada (CIBA) de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) reportaron nuevos hallazgos sobre el garambullo, una cactácea endémica del Bajío mexicano cuyo consumo podría retrasar el desarrollo de lesiones tempranas asociadas al cáncer de colon. De acuerdo con Edelmira Sánchez Recillas, doctorante en Ciencias en Biomedicina, el equipo evaluó el fruto en un modelo animal de cáncer incipiente para analizar cambios en la microbiota intestinal y su posible efecto protector.
Sánchez Recillas explicó que el garambullo mostró capacidad para inducir la muerte de células cancerosas y favorecer el crecimiento de bacterias benéficas, lo que sugiere un efecto preventivo. En los modelos animales, el consumo del fruto retrasó la progresión de lesiones primarias y contribuyó a mantener la salud intestinal aun cuando se indujo el desarrollo del cáncer. La investigadora destacó que esta es la primera vez que se documentan modificaciones en la microbiota intestinal asociadas al consumo del garambullo.
El fruto, ampliamente utilizado en comunidades rurales de Guanajuato y Querétaro para la elaboración de dulces, nieves y frutos secos, contiene fibra y antioxidantes en niveles superiores a los de otras bayas como el arándano o la fresa. Estos compuestos bioactivos —incluidas las betalainas responsables de su color morado— podrían desempeñar un papel relevante en la reducción de inflamación crónica, etapa inicial del cáncer de colon. La investigadora señaló que dietas bajas en fibra y altas en grasas o carnes rojas incrementan el riesgo de esta enfermedad, por lo que alimentos como el garambullo podrían contribuir a la prevención.
Aunque la investigación aún no se ha trasladado a estudios en población humana, el equipo del CIBA busca avanzar hacia esa fase. Paralelamente, las investigadoras expresaron preocupación por la pérdida de plantas de garambullo debido al crecimiento inmobiliario en Querétaro, ya que desarrolladoras talan ejemplares sin reubicación. Subrayaron la importancia de proteger esta especie endémica, cuyo valor cultural y potencial biomédico apenas comienza a documentarse. El proyecto es liderado por la doctora Aide Vergara Castañeda, responsable de la línea de investigación sobre cáncer de colon en el CIBA.

