La confirmación de que una unidad de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), perteneciente al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), participará en labores de seguridad durante los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026 generó preocupación y confusión en Italia. La noticia provocó reacciones inmediatas debido a la reputación de ICE como protagonista de la ofensiva migratoria del gobierno estadounidense.
El Ministerio del Interior italiano aclaró que ICE “como tal” no operará en territorio italiano y que los agentes asignados no realizarán funciones de control migratorio. Según autoridades estadounidenses, los oficiales de HSI apoyarán tareas de seguridad diplomática y operarán desde el Consulado de Estados Unidos en Milán, sin intervenir en procedimientos locales.
La distinción entre HSI y la división de Operaciones de Detención y Deportación (ERO) —encargada de arrestos y expulsiones en EE. UU.— no fue evidente para algunos medios italianos, lo que alimentó la controversia. La presencia de ICE ocurre en un contexto de tensiones internacionales, marcado por críticas a las tácticas migratorias del gobierno estadounidense y por recientes incidentes en Minneapolis que han intensificado el escrutinio público.
El alcalde de Milán, Giuseppe Sala, expresó abiertamente su rechazo a la presencia de ICE, calificando a la agencia como una “milicia” y asegurando que no sería bienvenida en la ciudad sede de la ceremonia inaugural. Paralelamente, surgieron peticiones en línea que exigían impedir cualquier despliegue de ICE durante los Juegos.
El Ministerio del Interior reiteró que todas las operaciones de seguridad en territorio italiano seguirán bajo control exclusivo de las autoridades nacionales. HSI, que mantiene presencia en más de 50 países, ha participado históricamente en eventos internacionales para investigar delitos transnacionales, desde tráfico de personas hasta contrabando de bienes culturales.
Funcionarios estadounidenses señalaron que la presencia de los agentes será discreta y limitada a funciones de análisis y coordinación. Aunque HSI ha buscado distanciarse de las labores de deportación, en los últimos años ha colaborado más estrechamente con otras divisiones de ICE en investigaciones relacionadas con fraude migratorio.
La controversia refleja tensiones más amplias entre Estados Unidos y sus aliados europeos, así como la sensibilidad política que rodea a ICE en el escenario internacional. Las autoridades italianas continúan afinando los protocolos de seguridad para unos Juegos que abarcarán siete sedes distintas y movilizarán a más de 6,000 agentes locales.

