Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que no leerá Ni venganza ni perdón, el libro más reciente de Julio Scherer. Señaló que, aunque la crítica y la autocrítica son relevantes, dentro del movimiento de transformación se debe actuar con congruencia, enfatizando que su llegada al poder responde al mandato popular y no a intereses externos .
Sin profundizar en el contenido de la obra, Sheinbaum subrayó que la valoración de las personas suele definirse por sus acciones finales, citando como ejemplo al periodista Jacobo Zabludovsky, quien —pese a su trayectoria vinculada al poder— cerró su carrera con una postura crítica. La mandataria también cuestionó la información difundida en el libro, señalando que será necesario revisar las fuentes que sustentan sus afirmaciones, así como considerar “con quién se escribe” y las implicaciones que ello tiene para el proceso de transformación nacional .
Respecto al posible impacto del libro en Morena, Sheinbaum minimizó cualquier efecto significativo. Aseguró que, de existir repercusiones, estas se limitarían a la plataforma X y al llamado “círculo rojo”, mientras que la ciudadanía “sabe lo que es el movimiento de transformación”

