Congresistas demócratas acusaron este miércoles a la fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, de encubrir los archivos relacionados con Jeffrey Epstein y de convertir al Departamento de Justicia (DOJ) en un instrumento político al servicio del presidente Donald Trump. Durante una audiencia ante el Comité Judicial de la Cámara de Representantes, Bondi defendió el manejo del proceso de divulgación de documentos y aseguró que aún existen “investigaciones pendientes” sobre el caso, sin ofrecer detalles adicionales. La sesión estuvo marcada por tensiones y contó con la presencia de varias víctimas de Epstein, quien murió en 2019 mientras esperaba juicio por cargos de tráfico sexual de menores.
El representante Jamie Raskin, demócrata y miembro de mayor rango del comité, criticó la lentitud en la publicación de los archivos y las redacciones aplicadas por el DOJ. Señaló que, pese a que la ley exige la entrega de seis millones de documentos, fotografías y videos, solo se han entregado tres millones. Raskin acusó a Bondi de ocultar los nombres de presuntos “abusadores, facilitadores y cómplices” de Epstein, mientras que, en contraste, algunos nombres de víctimas no fueron protegidos adecuadamente.
Bondi rechazó las acusaciones y afirmó que cientos de abogados han dedicado miles de horas a revisar millones de páginas para cumplir con la Ley de Transparencia de los Archivos Epstein, aprobada en noviembre. Dijo que el equipo tuvo apenas 30 días para revisar, redactar y corregir documentos, y aseguró que el “índice de error es muy bajo”. También afirmó que cualquier redacción incorrecta será corregida si se demuestra que un nombre fue protegido o expuesto de manera indebida.
La audiencia escaló cuando legisladores demócratas acusaron a Bondi de utilizar el DOJ para perseguir a críticos del presidente, citando casos contra figuras como el exdirector del FBI James Comey y la fiscal general de Nueva York, Letitia James. Raskin afirmó que el departamento se ha convertido en un “instrumento de venganza”, mientras Bondi evitó responder directamente y lanzó comentarios personales hacia algunos legisladores.
El caso Epstein continúa generando presión política, especialmente tras revelarse que Trump intentó frenar la publicación de los archivos durante meses. Aunque no ha sido acusado de delitos relacionados con Epstein, un testimonio del entonces jefe de policía de Palm Beach, incluido en los archivos, indica que Trump expresó en 2006 su preocupación por las actividades del financiero. La divulgación de documentos sigue siendo un punto de tensión entre el Congreso y el DOJ, en medio de acusaciones de encubrimiento para proteger a figuras influyentes vinculadas a Epstein.

