El Hombre Polilla : ¿Leyenda urbana o advertencia en Ciudad Juárez?

Ciudad Juárez, Chihuahua.

En las noches donde el viento baja desde la sierra y el desierto parece respirar en silencio, algunos juarenses aseguran no estar solos.

Desde hace meses, habitantes cercanos a los cerros del poniente de la ciudad —entre zonas próximas al Cerro Bola y áreas despobladas rumbo a Anapra— han comenzado a relatar encuentros inquietantes: una figura alta, oscura, con lo que describen como “alas enormes” y ojos rojizos que brillan en la distancia.

No se trata de un ave.
No parece un dron.
No camina como una persona.

Algunos lo llaman simplemente “El Hombre Polilla de Juárez”.

Los testimonios
Carlos M., trabajador nocturno de una maquiladora, asegura haberlo visto alrededor de las 3:20 de la madrugada mientras conducía por la zona cercana al libramiento.

“Pensé que era una bolsa volando, pero se detuvo… como suspendido. Y luego bajó hacia el cerro. No corría, no volaba como pájaro… era otra cosa.”

Una pareja de senderistas afirma que al caer la tarde, mientras descendían por una vereda, escucharon un sonido “como de tela moviéndose con fuerza” y vieron una silueta recortada contra el cielo naranja del atardecer.

Ninguno ha querido mostrar su rostro públicamente.

¿Influencia extranjera o fenómeno local?
El nombre inevitablemente recuerda al famoso caso del Mothman, reportado en los años 60 en Point Pleasant, Estados Unidos, antes del colapso del Silver Bridge. Aquella historia convirtió a la criatura en un símbolo de presagio y misterio.

Pero en Juárez, la narrativa tiene matices propios.

Aquí no se habla de tragedias inminentes.
Se habla de vigilancia.
De una presencia que observa desde lo alto.

Algunos investigadores aficionados al fenómeno OVNI aseguran que los cerros juarenses han sido históricamente escenario de avistamientos. Otros sugieren que podría tratarse de aves nocturnas de gran tamaño distorsionadas por la luz urbana o el miedo colectivo.

 

 

Deja un comentario