La Secretaría de Marina de México informó el aseguramiento de más de 700 kilogramos de metanfetamina y miles de litros de precursores químicos tras la localización de tres laboratorios clandestinos en los estados de Durango, Sinaloa y Michoacán. Las operaciones, realizadas en zonas rurales de difícil acceso, forman parte de una estrategia federal para desmantelar la infraestructura de producción de drogas sintéticas en el país.
En Carricitos, Durango, personal naval localizó un laboratorio con 1,150 litros y 695 kilogramos de sustancias químicas utilizadas para la elaboración de metanfetamina. De acuerdo con la Marina, el sitio contaba con áreas de operación amplias, equipo especializado y materiales suficientes para sostener una producción continua. El laboratorio fue deshabilitado en su totalidad para impedir su reutilización.
Un segundo operativo se llevó a cabo en Los Cedros, Sinaloa, territorio históricamente asociado al cártel del mismo nombre. Ahí, las autoridades aseguraron 750 kilogramos de metanfetamina terminada, además de otros 1,150 litros y 695 kilogramos de precursores. La Marina destacó que la cantidad decomisada representa un impacto directo en la capacidad de distribución regional.
El tercer laboratorio fue ubicado en La Escondida, Michoacán, una zona marcada por la presencia de grupos criminales y disputas territoriales. En este punto se aseguraron 9,700 litros y 500 kilogramos de sustancias químicas, así como equipo y herramientas utilizadas para la producción de drogas sintéticas.
La Marina informó que los tres laboratorios fueron destruidos en sitio y difundió imágenes y videos de los operativos. La institución señaló que la eliminación de estas instalaciones representa un “golpe significativo a las estructuras logísticas del crimen organizado”, al impedir que grandes volúmenes de metanfetamina lleguen al mercado.
Los decomisos se anuncian en un momento de tensión diplomática, luego de que el presidente Donald Trump insinuara posibles acciones directas contra cárteles mexicanos. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó haber sostenido una conversación “muy buena” con el mandatario estadounidense y reiteró que México no requiere intervención extranjera para atender el problema del narcotráfico.
Las autoridades mexicanas aseguran que continuarán con operativos en zonas rurales donde organizaciones criminales han instalado laboratorios de producción a gran escala, aprovechando la geografía y la dificultad de acceso para evadir vigilancia.

