Si pensabas que la Inteligencia Artificial solo servía para hacer tareas de la escuela o crear cosas bizarras, prepárate para recuperar la fe en la tecnología. Un empresario australiano acaba de hacer historia al salvar a su perrita usando ChatGPT.
Rosie, una perrita rescatada de 8 años, fue diagnosticada con un cáncer avanzado. Su dueño, Paul Conyngham, gastó miles de dólares en quimioterapias y cirugías tradicionales que no estaban funcionando.
En lugar de rendirse, decidió usar su experiencia tecnológica y le pidió ayuda a la Inteligencia Artificial.
Paul procesó los datos genéticos de las células cancerosas de Rosie usando algoritmos complejos y ChatGPT para identificar cómo combatir el tumor. Con esta información, logró convencer a los científicos de una prestigiosa universidad australiana para que le ayudaran a crear la primera vacuna de ARNm personalizada contra el cáncer para un perro.
Después de luchar contra la burocracia para conseguir los permisos éticos, Rosie recibió su vacuna. ¿El resultado? ¡El tumor (que era del tamaño de una pelota de tenis) se redujo en un 50%!
Los científicos están tan asombrados que ya están pensando en cómo usar este mismo método «casero» apoyado por IA para acelerar los tratamientos contra el cáncer en humanos.
El tratamiento le costó decenas de miles de dólares, pero Paul lo resumió perfecto: «Ella ha estado conmigo en los momentos más difíciles dándome amor incondicional… es mi mejor amiga»
Sitio oficial: The Juarez Times

