México enfrenta renovado riesgo de sanciones por el grito homofóbico rumbo al Mundial 2026

El cántico homofóbico que ha acompañado al futbol mexicano por más de dos décadas ha resurgido con fuerza en las últimas semanas, encendiendo alertas de cara al Mundial 2026, donde México será coanfitrión. Aunque su presencia había disminuido en torneos locales, su retorno reciente preocupa a autoridades deportivas y organismos internacionales, que advierten posibles sanciones severas si vuelve a escucharse durante la Copa del Mundo. La FIFA mantiene abierta una apelación contra México por un episodio ocurrido en 2024 y ha reforzado su vigilancia mediante observadores especializados en conductas discriminatorias.

La Federación Mexicana de Futbol (FMF) ha sido sancionada al menos 19 veces desde 2014 por este comportamiento, con multas económicas, partidos a puerta cerrada y advertencias formales. Pese a campañas previas para erradicarlo, como Somos México, el grito reapareció en partidos recientes de la selección y en encuentros de la Concacaf, incluso en duelos sin participación de equipos nacionales. El presidente de la FMF, Ivar Sisniega, reconoció que persisten episodios aislados pese a los esfuerzos sostenidos de concientización y medidas operativas en los estadios.

Activistas y especialistas advierten que la normalización del insulto tiene implicaciones más amplias. Andoni Bello, exjugador en torneos LGBT+ y defensor de derechos, señaló que la permisividad cultural alimenta agresiones verbales y físicas contra la comunidad, en un país donde más de cinco millones de personas se identifican como parte de la diversidad sexual y de género. Para Bello, minimizar el cántico como una expresión de frustración contribuye a perpetuar crímenes de odio y dificulta la erradicación de prácticas discriminatorias en espacios públicos.

El riesgo de que el grito resurja durante el Mundial aumenta ante la presión deportiva y las expectativas sobre el desempeño del Tricolor, que jugará en Ciudad de México y Guadalajara, esta última considerada el origen del cántico hace más de 20 años. Aficionados como Gabriel Galván confían en que el ambiente mundialista y el alto costo de los boletos reduzcan su aparición, aunque los antecedentes en Brasil 2014, Rusia 2018, Qatar 2022 y partidos recientes sugieren lo contrario. Para la FMF y la FIFA, el desafío será garantizar que la afición mexicana no comprometa la imagen del país en el torneo más visto del planeta.

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