OpenAI anunció el inicio de pruebas de anuncios en Estados Unidos para usuarios de sus planes Free y Go, este último con un costo de $8 dólares mensuales. Los planes de pago superiores —Plus, Pro, Business, Enterprise y Education permanecerán libres de publicidad. La compañía aseguró que los anuncios no influirán en las respuestas de ChatGPT y que las conversaciones se mantendrán privadas frente a los anunciantes.
La medida generó críticas, especialmente tras los comerciales emitidos por Anthropic durante el Super Bowl, que ridiculizaron la integración de anuncios en chatbots. El CEO de OpenAI, Sam Altman, calificó los anuncios de su rival como “deshonestos” y acusó a Anthropic de ser una “compañía autoritaria”.
Los anuncios estarán claramente etiquetados como patrocinados y no se mostrarán en temas sensibles como salud, política o bienestar mental. Además, los usuarios podrán gestionar su historial de interacción con anuncios, personalizar su experiencia y eliminar datos relacionados. OpenAI busca con esta estrategia ampliar el acceso a funciones avanzadas de ChatGPT y sostener el crecimiento de su negocio.
En un contexto más amplio, la decisión de OpenAI refleja la creciente presión sobre las empresas de inteligencia artificial para encontrar modelos de monetización sostenibles. A medida que la competencia se intensifica y los costos de infraestructura aumentan, la publicidad aparece como una vía para equilibrar la accesibilidad con la rentabilidad, aunque plantea interrogantes sobre la confianza y la transparencia en el uso de estas tecnologías.

