La gobernadora de Puerto Rico, Jenniffer González, declaró estado de emergencia en el territorio luego de que el Departamento de Salud confirmara una epidemia de influenza ante el incremento sostenido de contagios. La mandataria anunció la medida mediante un mensaje difundido en redes sociales, en el que destacó la necesidad de activar protocolos excepcionales para proteger la salud pública.
La declaración se produjo después de que el secretario del Departamento de Salud, Víctor M. Ramos, confirmara que el archipiélago cumplió seis semanas consecutivas por encima del umbral epidemiológico establecido por el Sistema de Vigilancia Epidemiológica. Ramos subrayó que la temporada 2025-2026 ha mostrado un crecimiento acelerado en la incidencia del virus, lo que motivó el llamado urgente a la ciudadanía para reforzar las medidas de prevención, incluyendo la vacunación, la higiene constante y el aislamiento en caso de presentar síntomas.
Hasta la semana epidemiológica número 2, correspondiente al periodo del 11 al 17 de enero de 2026, se registraron 42,183 casos de influenza, de los cuales cerca del 46.4% corresponde a población pediátrica. Las autoridades también reportaron 3,001 hospitalizaciones y 128 muertes asociadas al virus. Según datos oficiales, el 96.1% de las personas fallecidas no contaba con vacunación previa, lo que refuerza la importancia de la inmunización como herramienta principal de protección.
Los municipios con mayor número de contagios fueron Ponce, con 8,392 casos; Caguas, con 8,179; y Bayamón, con 7,111. La tasa de incidencia general se ubicó en 1,309 casos por cada 100,000 habitantes. Ante este panorama, Ramos explicó que la estrategia de respuesta se sostiene en pilares como la detección temprana, la vigilancia epidemiológica, la vacunación, el tratamiento oportuno, el trabajo comunitario y la difusión de información preventiva.
La principal oficial de epidemiología, Miriam V. Ramos, señaló que el monitoreo de la transmisión se mantiene activo mediante sistemas como la vigilancia de aguas residuales y la vigilancia sindrómica, herramientas que permiten anticipar aumentos y emitir recomendaciones oportunas. Hasta el momento, se han administrado 365,508 vacunas contra la influenza durante la temporada actual.
Las autoridades reiteraron la importancia de mantener prácticas preventivas como el lavado frecuente de manos, cubrirse al toser o estornudar, evitar el contacto cercano con personas enfermas y utilizar cubrebocas en espacios concurridos. Asimismo, recordaron que una epidemia se define como un aumento repentino y superior al esperado en los casos de una enfermedad, condición que en Puerto Rico se confirma tras seis semanas consecutivas por encima del umbral epidemiológico.

